18 junio, 2012
Melissa Larrañaga puebla sus creaciones de flores y árboles desde hace mucho. El color en sus diferentes estaciones estaban llenos de luz y rechazaba el negro y los grises por faltos de vida. Luego de la dolorosa muerte de su padre, su arte pasó a una etapa de reflexión y aquellos colores sirvieron de móviles para representar su duelo.
Hace unos años sus cuadros se llenaron de color y exuberancia debido al nacimiento de su hijo. Hoy su gama pictórica redescubre los grises y negros a los que le había dado la espalda durante toda su obra. Con esta muestra salda una cuenta vital con la muerte de su padre.
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